«Los españoles no olvidamos»
El próximo 29 de noviembre tendrán lugar las elecciones generales, en las que se decidirá, como nunca antes, el futuro de España.
Por ello, desde Vloonk hemos decidido crear un resumen de los ocho años de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, repasando también su figura y su trayectoria política.
Por razones puramente legales, cuando se atribuya a alguien la comisión de un delito sin que haya sido condenado, tendrá carácter presunto y, en ningún caso, constituirá una calumnia o injuria.
Su mano derecha, primer secretario de Organización y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que tuvo la desvergüenza de presentar la moción de censura contra la corrupción del PP, fue condenado por el Tribunal Supremo, por unanimidad, a veinticuatro años y tres meses de cárcel por delitos de organización criminal, cohecho, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias.
Su segunda mano derecha, su segundo secretario de Organización, Santos Cerdán, está imputado en la Audiencia Nacional por organización criminal, cohecho y tráfico de influencias.
El intento de tercer secretario de Organización, Paco Salazar, personaje clave en el PSOE y en el Gobierno, no pudo ser porque salieron a la luz denuncias de acoso sexual y abuso de poder que se taparon durante años.
Su mujer, Begoña Gómez, está imputada por tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, corrupción en los negocios y apropiación indebida.
Su hermano, David Sánchez, está siendo juzgado por la Audiencia Provincial de Badajoz por dos delitos de tráfico de influencias en concurso medial con otro de prevaricación administrativa.
Su fiscal general, Álvaro García Ortiz, está condenado por un delito de relevación de secretos.
Dijo que no iba a pactar con los independentistas y lo hizo. En concreto, dijo que nunca iba a pactar con Bildu, el brazo político del grupo terrorista ETA, y lo hizo.
Dijo que nunca gobernaría en coalición con Podemos y lo hizo.
Dijo que un Gobierno sin presupuestos tiene que convocar elecciones y lleva cuatro años sin ni siquiera presentarlos, a pesar de ser inconstitucional.
Dijo que nunca indultaría a los políticos catalanes que, malversando dinero público, intentaron dar un golpe de Estado, y lo hizo.
Derogó el delito de sedición para contentar a los independentistas.
Rebajó la pena para el delito de malversación de caudales públicos para contentar a los independentistas.
Dijo que no iba a amnistiar a los independentistas, que además era inconstitucional, y lo hizo.
Es el responsable de haber unificado los delitos de agresión sexual y abuso sexual (la famosa «ley del solo sí es sí»), lo que provocó la reducción de la pena de muchos violadores y, en algunos casos, su excarcelación.
Es responsable de utilizar los decretos leyes, que la Constitución reserva para casos de «extraordinaria y urgente necesidad», como una práctica antidemocrática para legislar, en muchas ocasiones mediante normas ómnibus.
La potencia administradora de iure del Sáhara Occidental es España y, como tal, debe velar porque finalice el periodo de la descolonización.
Sin embargo, Sánchez, lacayo de la genocida dictadura islamista de Mohamed VI, les entregó el Sáhara. Cambió la posición histórica de España en las últimas décadas sobre el Sáhara al aceptar la oferta marroquí de autonomía sin consultarlo con nadie.
Es el promotor número uno de la inmigración masiva, que provoca inseguridad, colapso de los servicios que hoy proporciona el Estado como la sanidad o la educación, y revienta todavía más el mercado de la vivienda y las pensiones.
La economía española crece gracias a que cada año centenares de miles de personas entran en España: aumentan el PIB por extensión, pero no mejora la vida de los españoles.
Es el culpable del estrechamiento entre salario medio y salario mínimo, que ha destruido empleo. Por eso ya no sube casi nada en términos reales en los últimos años.
Es el responsable del encarecimiento de la vivienda porque la regulación estatal impide que la oferta de vivienda satisfaga la demanda. Las medidas orientadas al control de los precios del alquiler y a la protección de los okupas agravan aún más el problema.
La incapacidad de los jóvenes de independizarse está frustrando sus proyectos de vida y es responsable, al menos en parte, de la baja natalidad.
Es el responsable de que España lidere el paro juvenil en la Unión Europea.
Es el responsable del fracasado modelo energético que provocó un apagón total que causó varias muertes por el dogmatismo ideológico con las energías renovables y el odio a las centrales nucleares, siendo España el único país del mundo que tiene un plan para cerrarlas.
Es el responsable de haber puesto en duda la imagen internacional de España, alejándonos de Occidente y juntándonos con las tiranías más bananeras.
Si hoy la Armada no puede sustituir los Harrier II por F-35B, lo que nos hace perder gran parte de nuestro poder militar naval, es únicamente porque ha destruido nuestra relación con Estados Unidos por puro egoísmo político.
Su jefe, José Luis Rodríguez Zapatero, hoy imputado por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, es el responsable de habernos acercado peligrosamente a China y de haber colaborado en el sostenimiento de la genocida dictadura chavista en Venezuela.
Es el responsable de haber firmado una reforma populista de pensiones que dinamita un ya de por sí insostenible sistema público de reparto por cuestiones electorales y no en beneficio de la fiscalidad del Estado.
Es el responsable del siniestro de Adamuz que acabó con la vida de cuarenta y seis personas por no mantener como es debido el estado de las vías.
Es el responsable de que en la dana de Valencia, que causó doscientos treinta y ocho muertos, no declarara unilateralmente el estado de emergencia y enviara al instante al Ejército de Tierra en busca de rédito electoral, confrontando con Carlos Mazón.
Es el responsable de que los afectados del volcán de La Palma aún no hayan podido rehacer su vida después de casi seis años de la erupción.
Es el responsable de la colonización de todas las instituciones del Estado: desde Radiotelevisión Española pasando por el Centro de Investigaciones Sociológicas, el Ministerio Fiscal, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas, la Policía Nacional y la Guardia Civil, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, Correos…
Intentó darle la instrucción penal a los fiscales y eliminar la acusación popular para garantizarse la impunidad total.
Es muy probable que nos hayamos olvidado de comentar muchas cosas, pero lo importante de esta publicación es reforzar la conclusión de que Pedro Sánchez sabe perfectamente que ya solo es cuestión de tiempo que el «one» de la organización criminal socialista termine en la cárcel.
Su obsesión enfermiza de retener el poder a cualquier precio, incluso aunque eso pueda suponer la desaparición del PSOE, es la prueba máxima de que solo está intentando alargar algo que todavía no sabe que es inevitable.
La oposición (PP, VOX y, en menor medida, UPN) no solo tiene la responsabilidad de ser la alternativa política, sino también la de garantizar la formación del Gobierno más reformista de la historia del país, que casi implique un cambio de régimen en términos de limpieza democrática.