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Volver a los orígenes

Los buenos, a sus mejores puestos

FC Barcelona
Dani Olmo y Robert Lewandowski celebran el segundo gol del Barça ante el Stade Brest en Montjuïc en la quinta jornada de la Champions League 2024/25.
MANUEL RODRÍGUEZ
Miércoles, 27 de noviembre de 2024 - 20:00 | Tiempo de lectura: 1 min

Construir a partir de los mejores es lo que se supone que debe hacer un buen entrenador, y eso es exactamente lo que es Hansi Flick. Por eso, ayer volvió a colocar a Olmo en su mejor posición (por dentro y alto) y a Pedri en la suya (en la base de la jugada). Así, el Barça de Flick volvió a ser el Barça de Flick.

Ante la Real y el Celta, Flick se alejó de esas bases y, en ambos encuentros, la prueba salió mal. Entiendo que el alemán pensó: «Vale, estos son muy buenos, pueden rendir donde los ponga, así que los pongo en otro lugar, que seguro ellos se valen, y así potencio a los que son menos buenos, que tienen más dificultades» (pensamiento totalmente lógico, por cierto). Y para mí, ahí estuvo el error. No sé yo más que Hansi, obvio que no, no estoy ni cerca, pero, en mi opinión, los equipos, como decía antes, deben empezar a construirse desde los mejores. Luego ya miraremos el resto.

Ante el Brest también faltó Lamine, el que es el mejor jugador del equipo. Y si falta, obviamente, siempre se va a notar (el Barça, probablemente, no cerró el partido antes porque no estaba Lamine), aunque ganes y juegues bien, como fue el caso. Pero si pones a los otros mejores jugadores del equipo en sus posiciones/roles, pues se nota un poco menos que si pasa lo que pasó. Como bien dijo Ruud Gullit: «Un equipo es como un buen reloj: si se pierde una pieza todavía es bonito, pero ya no funciona igual». Pues el Barça no perdió una pieza, perdió tres de golpe, y no tres cualquiera, perdió las tres mejores y más importantes. Pedri jugó lejos de la base, donde tiene menos influencia; Olmo jugó bastante por fuera, donde es mucho menos decisivo (no tiene un cambio de ritmo ganador); y Lamine, pues no estaba. Y, oh, sorpresa, se notó, y mucho. Y es que aunque nos quieran vender que la táctica es lo más importante, como aprovecho para decir siempre que puedo, lo fundamental de un gran entrenador (como es Hansi) no es crear automatismos ni nada de eso. Lo crucial es que respete a los buenos y construya a partir de ellos. Eso es lo que te hace buen entrenador, y no vainas raras. Por eso Hansi Flick es Hansi Flick, y por eso este Barça es un buen Barça.

Biografía

Manuel Rodríguez Rosales (Pontevedra, 2001) es estudiante de Turismo. Apasionado del fútbol y siempre tratando de entender los porqués.