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Perdónales, Señor

El Barça tiró por la borda una exhibición de Pedri y Lamine

FC Barcelona
El once titular del FC Barcelona ante el Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey 2024/25 en el Estadio Olímpico Lluís Companys.
Miércoles, 26 de febrero de 2025 - 19:35 | Tiempo de lectura: 2 min

El FC Barcelona salió a jugar una ida de semifinales de Copa del Rey como si de un amistoso de pretemporada se tratase. Sin tensión, sin concentración. Y, claro, al minuto seis ya perdía por dos goles. Casi que no nos había dado ni tiempo a sentarnos y Julián Álvarez, el hombre del partido en el Atlético de Madrid, ya había dejado su sello con un gol y una asistencia.

Con una ventaja tan tempranera, el Atlético hizo lo que suele hacer en estas situaciones: juntarse cerca de su portero. Pero lo hizo en exceso. Entre eso y que el Barça le metió ritmo al asunto y estuvo tremendamente activo tras la pérdida, los de Diego Pablo Simeone no salían. El partido solo se jugaba en una dirección. Fue un asedio.

Y ahí, con el Barça instalado en campo rival, Pedri y, sobre todo, Lamine comenzaron a hacer de las suyas. Al descanso, comentaba que de sus botas nacía, crecía y se desarrollaba todo lo bueno del Barça. Ellos eran el partido. Los seguías a ellos y entendías lo que estaba pasando. Por cierto, algún día hablaremos de la capacidad que tiene Pedri para parar el tiempo. Da la sensación de tener cinco segundos más que el resto.

La segunda mitad fue de menos agobio para el Atlético. El Barcelona, con unos Pedri y Lamine que seguían causando estragos, continuó acercándose con peligro a Musso, y así fue que cayó el 4 a 2. Pero los rojiblancos ya no defendían tantísimo tiempo tan hundidos. Salían más, apoyados en un Julián colosal, que todo lo que tocaba lo convertía en oro. Diría que no tomó una mala decisión.

Y los cambios del Cholo fueron equilibrando la partida. Mención especial para el microondas Correa, que volvió a calentar otro encuentro más. Mientras, el Barça fue perdiendo fuelle y no supo gestionar (ni quiso) esa ventaja de dos goles que había conseguido. Permaneció fiel a su idea tan agresiva de juego, sin hacer por juntar pases en campo contrario ni dormir al rival, y siguió arriesgando con la línea. Y al final, lo pagó. Y es que este Barça es un equipo extremadamente valiente y joven. Para lo bueno y para lo malo.

Tirar por la borda tal exhibición de Pedri y de Lamine (y un gran partido de Cubarsí)… Perdónales, Señor, porque no saben lo que hacen.

Biografía

Manuel Rodríguez Rosales (Pontevedra, 2001) es estudiante de Turismo. Apasionado del fútbol y siempre tratando de entender los porqués.