OPINIÓN >

Todo por decidir en la vuelta

Partido con muy pocas cosas a rescatar

Eduardo Camavinga y Julián Álvarez
Julián Álvarez regata a Eduardo Camavinga para marcar el único gol del Atlético de Madrid ante el Real Madrid en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League 2024/25 en el Santiago Bernabéu.
Miércoles, 5 de marzo de 2025 - 23:00 | Tiempo de lectura: 2 min

El Real Madrid se impuso al Atlético de Madrid por 2-1 en un partido de ritmo bajísimo. Un duelo (infinitamente) más controlado que vibrante, en el que los blancos terminaron imponiéndose gracias a dos grandes acciones individuales, pero en el que el Atlético, aunque a mí me volvió a decepcionar, tuvo un buen tramo donde llegó a sentirse más cómodo.

El encuentro arrancó con el Madrid dominando y golpeando primero. Rodrygo Goes, tras un pase excelente de Fede Valverde (igual que su partido), desbordó a Javi Galán, que mordió el anzuelo de su puerta atrás (es un defensor muy de impulsos), y acabó sorteando rivales hasta colocarla con la zurda en la escuadra. El Atlético, lejos de descomponerse, fue igualando el asunto a través de un plan claro: bajarle aún más el ritmo al partido. Y lo hizo con éxito. Rodrigo De Paul se puso en modo organizador y firmó un partido sobresaliente, Antoine Griezmann se hundió de altura en bastantes momentos para asegurar la posesión y Julián Álvarez volvió a hacer de Julián. Los de Diego Pablo Simeone fueron mejores durante ese espacio de tiempo y su recompensa llegó con un auténtico golazo del propio Julián, que puso el 1-1 en el marcador.

El Real Madrid, por su parte, manejó la posesión de manera demasiado horizontal, como en parabrisas. La circulación era lenta y de poco riesgo, sin pasar casi ninguna vez por el entre líneas. Todo lo interesante salía de Fede y Rodrygo.

La segunda parte siguió el mismo guion hasta que apareció Luka Modrić. Su entrada dejó claro, una vez más, que el Madrid necesita a alguien que organice su juego. Con él en el campo, los madridistas tomaron el dominio territorial y el Atlético apenas se asomó. Lástima para los de Carlo Ancelotti que Vinicius Junior y Kylian Mbappé estuviesen tan mal, porque con un Atlético tan temeroso y tan tibio (por decirlo de alguna manera) pudieron irse con un botín mayor al Metropolitano. Ni siquiera los cambios de Alexander Sorloth y Ángel Correa, que suelen encender los partidos, lograron alterar la dinámica.

Partido con muy pocas cosas a rescatar. Fede, otra vez brillante como lateral. La necesidad imperiosa del Real Madrid de tener un organizador. Y un Atlético demasiado temeroso. Poco más. Todo se resolverá en la vuelta.

Biografía

Manuel Rodríguez Rosales (Pontevedra, 2001) es estudiante de Turismo. Apasionado del fútbol y siempre tratando de entender los porqués.