Hoy, a las 21:00 (hora peninsular española), el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de Argentina publicará los datos sobre la incidencia de la pobreza y la indigencia correspondientes al segundo semestre de 2024.
Con total seguridad, atendiendo a las estimaciones de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) basadas en la metodología del INDEC, la pobreza en Argentina en el segundo semestre de 2024 estará por debajo del 37 %. Esto representa una caída brutal desde el 52,9 % registrado en el primer trimestre. De este modo, alcanzará su nivel más bajo desde el primer semestre de 2022 (36,5 %). Por su parte, la pobreza extrema o indigencia bajó del 12,2 % al 9,2 %. A esto se suma que, según nuevos datos de la UTDT, la pobreza en el bimestre de enero y febrero de 2025 ya se ubica en el 33,6 %.
Pero centrándonos únicamente en 2024 y considerando entonces que la pobreza alcanzó un pico del 57 %, esto significa que el presidente liberal libertario de Argentina, Javier Milei, ha logrado sacar a cerca de diez millones de personas de la línea de pobreza en su primer año de mandato. Y, afortunadamente para el pueblo argentino, esto es solo el comienzo.
Una caída tan pronunciada como esta se explica directamente por el fuerte descenso de la inflación, que pasó del 211,4 % anual en diciembre de 2023 al 117,8 % en diciembre de 2024, y en febrero de 2025 se ubicó en el 66,9 %, según el último dato oficial conocido.
¿Cómo ha logrado el Gobierno de Milei este «milagro» en tan poco tiempo? Muy sencillo: dejando atrás las políticas (desastrosas) del kirchnerismo y, en general, del peronismo y la izquierda.1 Entre otras muchas cosas, la disciplina fiscal (déficit cero) como eje central del programa económico, sumada a la apertura al mundo y la desregulación, ha permitido no solo reducir la inflación, sino también aumentar los salarios reales, reactivar la economía de forma extraordinaria y sanear todas las variables financieras del país.
Y aunque no es menos cierto que aún quedan importantes retos por superar, este es el camino a seguir para alcanzar la prosperidad. Solo el liberalismo funciona.
1. No por nada, Argentina es el único país en la historia económica moderna que ha pasado de ser un país rico a convertirse en un país de renta media-baja, aplicando las peores recetas, que podrían resumirse en un anticapitalismo de libre mercado.